22 de enero de 2009

Historias para Niños

Los niños son la bendicion mas grande de este mundo... en ellos hay paz y esperanza... miren sus ojos y veran una sinceridad que no se puede comparar a nada, vean su sonrisa y encontraran una alegria que nace desde lo mas profundo de su corazoncito...

Yo lo se bien por que tengo mi pequeña hermanita de 1 año y 8 meses... mi pequeña princesita y razon de vivir Steffany Avril

Aca tienen 51 Historias Infantiles para el Culto Divino

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Como saber que Dones Tienes..?

Si hiciéramos una encuesta entre creyentes exclusivamente, y una de las preguntas fuera:

¿Sabe Ud. cuáles son sus dones?


La gran mayoría de creyentes respondería negativamente, algunos ni siquiera sabrían qué es esto de dones. No es exageración amigo oyente, cuando afirmamos que es mínimo el porcentaje de creyentes que están conscientes de los dones espirituales que poseen. Por eso es vital tener al menos una idea sobre cómo descubrir los dones que poseemos. Recuerde amigo oyente, que cada creyente posee al menos un don de esa lista de aproximadamente 19 dones que hemos descrito en nuestra escuela sabática. Es nuestra responsabilidad entonces el identificar cual es ese o esos dones que tenemos.

¿Cómo hacerlo? Permítanos sugerir este procedimiento, el cual no es ningún secreto ni tampoco una fórmula mágica que producirá un resultado en un instante. Como Ud. notará inmediatamente, se trata de un proceso, es decir, algo que toma tiempo y no poco esfuerzo. Quizá esto desilusione a algunos, porque nuestra humana naturaleza está acostumbrada a la receta rápida. Vivimos en la edad de lo instantáneo. Tenemos café instantáneo, sopas instantáneas, transacciones instantánea, etc. y este delirio ha conducido a algunos creyentes a esperar alguna forma instantánea para alcanzar madurez espiritual por ejemplo, y también a esperar alguna receta para aplicarla a la brevedad posible e instantáneamente identificar los dones que uno posee. Se podrá preparar un café instantáneo amigo oyente, pero no existe forma de lograr madurez espiritual instantánea como tampoco existe forma de identificar dones espirituales instantáneamente. Por eso es que hablamos de un proceso que toma tiempo y demanda esfuerzo, lo cual no es bienvenido por la carne. Veamos pues, de que se trata este proceso para identificar los dones espirituales que poseemos.


PRIMERO
, Ud. tendrá que informarse lo más detalladamente posible sobre el asunto de los dones espirituales. Escuche conferencias sobre este tema. Asista a talleres en los cuales se trate este asunto. Lea libros alusivos al tema pero sobre todo, escudriñe su Biblia, porque ella es el cofre que guarda tesoros incomparables. Esfuércese por entender lo que ella dice sobre los dones espirituales. Un conocimiento profundo de al menos los capítulos 12 a 14 de la primera carta de Pablo a los Corintios será indispensable para informarse sobre los dones espirituales. Si Ud. amigo oyente, es negligente en estudiar su Biblia sistemáticamente, jamás identificará los dones que el Señor le ha dado mediante el Espíritu Santo.

SEGUNDO
, desarrolle una actitud de hacer cualquier cosa para el Señor. Recuerde que no existe tarea de segunda categoría cuando es hecha para el Señor. Para el Señor es tan importante el predicar como el limpiar el templo. Los humanos categorizamos lo que se hace para el Señor, dando más importancia a ciertas tareas, en desprecio de otras, pero para Dios no hay tal. No sea como un joven creyente quien decía: Señor, solamente si me has dado el don de evangelizar te serviré.

TERCERO
, involúcrese en el trabajo de la iglesia local. No se preocupe por ahora en el tipo de trabajo que va a estar haciendo simplemente empiece a trabajar. En lo que sea y cuando sea. Quizá esta recomendación le suene algo extraña, porque se supone que los creyentes debemos servir al Señor en el área en la cual él nos ha capacitado mediante los dones espirituales. Pero lo que pasa es que por ahora Ud. no sabe que dones posee y en cierto sentido Ud. tiene que hacer la prueba en varias áreas. Seguramente en alguna de ellas se encontrará más cómodo y será más efectivo. Lo importante es empezar a actuar dentro de la iglesia local. Es triste y lamentable que la mayoría de los creyentes en las iglesias locales no son actores sino simples espectadores. Dios jamás tuvo en mente que los creyentes fueran espectadores en la iglesia local, la idea de Dios es que cada creyente trabaje en la iglesia local. Veamos cuál fue el consejo de Pablo a los apóstoles, profetas, evangelistas y pastores-maestros. Efesios 4:12 dice: "a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" Los líderes de las iglesias, llámense pastores maestros o ancianos, no son los que ejecutan el show para agasajar a los espectadores en las iglesias locales. ¡No señor! Los líderes en las iglesias locales son los que perfeccionan o equipan o capacitan a los creyentes en la iglesia local, para que sean los creyentes en la iglesia local quienes hagan el trabajo en la iglesia local. Esto es hacer la obra del ministerio. Si Ud. amigo oyente está en una iglesia local donde el pastor o los líderes son los que hacen todo, entonces algo no está funcionando bien en esa iglesia local. Los líderes son solamente los que guían por medio de la capacitación, el trabajo de los creyentes. Así que, amigo oyente Ud. tiene que hacercarse atrabajar con esfuerzo para trabajar en la iglesia local. Empiece haciendo cosas aparentemente insignificantes y poco a poco irá asumiendo más y más responsabilidad. Así es como han comenzado todos los que ahora están haciendo mucho en la obra del Señor. Quizá comenzaron limpiando el templo, pero fueron fieles en ello y eso les permitió enseñar una clase de escuela sabática. Su constancia, a lo mejor les condujo a dirigir el grupo de jóvenes y eventualmente esto abrió la puerta para una capacitación formal, lo cual, en su debido tiempo resultó en tomar una responsabilidad muy importante dentro de la iglesia local. Pero todo esto tuvo un comienzo.

¿Dónde comenzó?

Pues cuando hubo una decisión de involucrarse en el trabajo en la iglesia local. Si Ud. quiere identificar sus dones amigo oyente, no piense que lo conseguirá sentado en su casa, aunque se las pase orando todo el tiempo. Los dones son identificados por aquellos que están dispuestos a trabajar en la iglesia local. Le recomendamos por tanto que a la brevedad posible se ponga a disposición de los líderes de la iglesia local. Estoy seguro que será de bendición para ellos, para la iglesia local, para Ud., y de paso será la ocasión para que Ud. conozca los dones que el Señor le ha dado.


EN CUARTO
lugar, observe en que áreas de servicio Dios le utiliza con mayor utilidad. Recuerde amigo oyente que los dones espirituales son capacidades sobrenaturales dadas por Dios a los creyentes mediante el Espíritu Santo y por tanto es de esperarse resultados sobrenaturales cuando esas capacidades se ponen en acción. Si Ud. por ejemplo tuviera el don de evangelismo, seria de esperarse que cada vez que Ud. predica el evangelio haya muchas personas que tornen decisión por Cristo. La presencia del don de evangelismo en su vida producirá un fruto abundante de almas salvadas por el Señor. Al mirar el fruto de su ministerio. Ud. tendrá un elemento de juicio muy importante para identificar su don. Si hay poco fruto en un área tal de servicio a lo mejor será porque Ud. no ha sido capacitado con dones espirituales en esa área de servicio.

QUINTO
, busque el consejo de creyentes maduros que han visto su trabajo para el Señor. Proverbios 11:14 dice: “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad”. Muy a menudo, otras personas pueden percibir algo que nosotros no lo vemos fácilmente. Pida consejo a los líderes de su iglesia local a creyentes maduros en quienes Ud. tenga confianza, dígales que Ud. está tratando de identificar sus dones y que como ellos han sido testigos de su trabajo, le den consejo en cuanto a en qué áreas Ud. se desenvuelve mejor. Los consejeros no tomarán las decisiones por Ud. pero ciertamente serán de gran ayuda. Espero amigo oyente que al poner en práctica estas sugerencias, Ud. sea uno de los muchos que logra identificar sus dones.


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Cuando hablamos del desarrollo de los dones espirituales, nos estamos refiriendo a sacar el mayor provecho de ellos para beneficio de otros. Buscar el desarrollo de los dones espirituales es equivalente, en cierto sentido, a mejorar la gracia de Dios. Mírelo así amigo oyente, los Dones espirituales nos han sido dados como un regalo de gracia. Ninguno de nosotros merecemos los dones espirituales que tenemos. Ha sido la gracia de Dios manifestándose en nosotros. Si nosotros somos negligentes en el uso de los dones espirituales que hemos recibido, estamos desperdiciando la gracia de Dios y ay de aquel que hace mal uso de algo que es de propiedad de Dios. Todo creyente por tanto debe procurar sacar el máximo provecho de la gracia de Dios manifestada en los dones espirituales. Permítanos por tanto sugerir cuatro sencillos pasos que puestos en práctica garantizar un normal desarrollo de los dones espirituales.

PRIMERO
. Identifíquese sus dones. Recuerde que cada uno de los creyentes ha recibido al menos un don espiritual. No existe creyente que no haya recibido siquiera un don espiritual. Si algún creyente afirma que no ha recibido ni un solo don, sabemos que está mintiendo o sinceramente ignora el hecho que no existe creyente sin dones espirituales. Hablando de los dones. Pablo dijo lo siguiente en 1ª Corintios 12:11: “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere”. El Espíritu Santo reparte los dones espirituales a cada uno, en particular, como el Espíritu Santo quiere. Así que Ud. tiene al menos un don amigo oyente, si Ud. es creyente por supuesto. Nuestra tarea es identificar ese don o esos dones que el Espíritu Santo nos ha dado. Para ello, es necesario informarse lo más posible de los dones, luego, ponerse a disposición del Señor para hacer cualquier cosa que venga, luego involucrarse en la iglesia local en cualquier ministerio que se presente, después mirar detenidamente el resultado de ejercitar ese ministerio. Donde mayor fruto haya, mayores serán las probabilidades de que nuestros dones estén por allí. Si Ud. por ejemplo mira que hay mucho fruto de almas que pasan de muerte a vida al recibir a Cristo como Salvador, como resultado de su predicación del evangelio, es muy posible que Ud. tenga el don de evangelismo. Su tarea es identificar cuál o cuáles son los dones que Dios le ha dado. Para ello requiere tiempo y esfuerzo, lo cual no es muy bienvenido por la carne y eso explica por qué la mayoría de los creyentes desconoce cuales son sus dones, los dones son dados soberanamente por gracia, pero es nuestra responsabilidad identificarlos. Muy bien, el

PRIMER PASO
para desarrollar los dones es saber que dones tenemos. Esto es elemental. Si no sabemos lo que tenemos jamás podremos desarrollarlo.

EL SEGUNDO PASO
es consecuencia de lo anterior. Una vez que tengamos algo de certeza sobre los dones que tenemos, debemos determinar un plan para desarrollar esos dones, la planificación es algo indispensable en muchas de las actividades de la vida y en esto de desarrollar los dones espirituales no es una excepción. Planificar para organizar o no planificar para agonizar. Olvide planificar y pronto estará agonizando en cualquier cosa que emprenda. Olvide planificar el desarrollo de sus dones y pronto se encontrará con el hecho que hasta ha olvidado los dones que tiene. Si Ud. por ejemplo ha identificado el don de enseñanza en Ud. será muy recomendable que planifique algún tipo de capacitación formal en las escrituras. Quizá le convenga concurrir a un Instituto Bíblico o a un Seminario Bíblico o a una Universidad cristiana. Así adquirirá el conocimiento indispensable para comunicar efectivamente a otros por medio de su don de enseñanza. Recuerde que con su don de enseñanza, Ud. podrá introducirse a la mente de sus oyentes para provocar cambios positivos, pero Ud. necesitará saber qué es lo que tiene de comunicar. Eso se consigue con el aprendizaje. No piense que con tal de tener el don, ya es todo. No, Ud. necesita hacer su parte y mucho de ello tiene que ver con la capacitación. ¿Cómo desarrollar los dones? Primero identificándolos, segundo, determinando un plan para su desarrollo. Tercero, escogiendo un ministerio o un servicio al Señor en el área de sus dones. Los dones son como las herramientas amigo oyente. Si una herramienta está fuera de uso por un largo tiempo, se echa a perder por falta de uso. Hace tiempo, compré una hermosa navaja. La usé por un buen tiempo, pero en algún momento dejé de usarla y la guardé en el cajón de un escritorio. Como un año después, volví a tomar esa navaja, la hermosa y reluciente cuchilla se había oxidado por falta de uso. La falta de uso echó a perder la navaja. Igual es con los dones amigo oyente. Si no los usamos se hechan a perder. Mire lo que dijo Pablo a Timoteo, según 1ª Timoteo 4:14: “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” No descuides el don que hay en ti. ¿Cómo lograría esto Timoteo? Bueno, mire lo que dice 1ª Timoteo 4:13: “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”. Timoteo tenía que trabajar si no quería descuidar su don. Por eso es indispensable buscar oportunidades para usar nuestros dones. Hable con los líderes de su iglesia y póngase a disposición de ellos para trabajar. Si ellos no le dan oportunidades de servir al Señor, busque en otro lado. Siempre existe necesidad de obreros calificados para servir al Señor. El área de servicio debe estar de acuerdo con su don. No se involucre en áreas para las cuales Dios no le ha capacitado, porque ello conducirá al desánimo y a la falta de fruto en su trabajo. En cierta ocasión, los líderes de una iglesia local estaban muy preocupados por el desánimo de uno de los creyentes. Este creyente había amenazado con abandonar la iglesia. Los líderes no sabían cuál era la razón para el desánimo en este creyente, pero ciertamente querían ayudar y evitar que el creyente se vaya. Así que se reunieron para ver qué es lo que harían para solucionar el problema. Luego de tratar el asunto por un buen tiempo, ésta fue su decisión. Para que el creyente desanimado no se vaya, le encargaría la enseñanza en una clase de la Escuela Sabática. Cuando este creyente desanimado se enteró sinceramente pensó que eso ayudaría y con toda disposición trató de enseñar en la Escuela Sabática. Pero había un gran inconveniente. Este creyente no tenía en absoluto la capacidad para enseñar. Le era muy difícil poner dos ideas juntas. Dentro de poco tiempo en lugar de superar su desánimo se hundió más en el desánimo y terminó por abandonar la iglesia. No se debe servir al Señor en cualquier área amigo oyente. Si queremos servir al Señor dignamente debemos hacerlo en el área en la cual el Señor mismo nos ha capacitado mediante los dones espirituales. Si vamos a usar los dones espirituales debemos buscar ministerios acordes con nuestros dones. De modo que para desarrollar los dones espirituales debemos primero identificar los dones que poseemos, segundo determinar un plan para desarrollar esos dones y tercero, escoger un ministerio o un servicio al Señor en el área de los dones que poseemos. Cuarto y último. Debemos procurar vivir vidas santas delante de Dios. Con los dones espirituales existe un gran peligro. Es posible llegar a pensar que como vemos mucho resultado por el ejercicio del don estamos bien espiritualmente a pesar del pecado oculto en nuestras vidas. Ud. quizá conoce cantidad de casos de siervos del Señor que estaban haciendo mucho para el Señor por medio de sus dones, aun cuando ellos estaban viviendo en el mismo fango del pecado. Esto es perfectamente posible aunque nada deseable. Si queremos que nuestros dones crezcan sanos y relucientes debemos vivir vidas santas delante de Dios. Cuatro sencillos pasos para desarrollar los dones que Dios nos ha dado. Que por la gracia los pongamos en práctica en nuestras vidas.